El móvil de la muerte de Brahian Alejandro Gerez, de 19 años, aún continúa siendo un misterio. Los vecinos de barrio Independencia les señalaron a los investigadores que el joven junto con otro habían intentado robar una motocicleta en la esquina de Jujuy y Gaspar Lasalle, en la zona sur de la capital, pero ese hecho no se habría confirmado hasta el cierre de esta edición.

Algunos testigos le indicaron a la Policía que allegados del motociclista habían advertido el asalto y habían salido en su ayuda. Según la versión, el otro motociclista había logrado huir, pero Gerez fue golpeado y ultimado de siete puñaladas en distintas partes de su cuerpo.

En la mañana de ayer la Policía realizó allanamientos en varias casas de barrio Independencia para tratar de dar con los vecinos que participaron en el ataque. “Hasta el momento, no se encontró elementos de prueba en contra de algún sospechoso, por lo cual se le solicitará nuevas medidas a la Justicia”, señaló el comisario Diego Bernachi, quien encabeza la División Homicidios de la Policía junto a la comisaria Juana Estequiño.

“Hemos conseguido algunos videos de las cámaras de seguridad de la zona y ya se los está analizando. Hasta el momento no hay certezas sobre la situación de robo mencionada, pero se está trabajando en el esclarecimiento del hecho”, detalló el comisario.

En la investigación interviene la Fiscalía de Homicidios, a cargo de Adriana Giannoni.

Los vecinos consultados por LA GACETA contaron que vieron la feroz paliza que recibía el presunto delincuente, quien fue auxiliado por tres personas que lo ayudaron a caminar hasta la siguiente esquina, donde se desmayó y falleció. El hecho ocurrió en la oscuridad de la medianoche del sábado, por lo que algunos ni siquiera sabían que Gerez había muerto herido por un arma blanca. “No sabía que lo habían apuñalado, pensaba que lo habían matado a golpes”, manifestó horrorizada Josefina, una vecina que, previendo un final trágico, había llamado a la Policía y a la emergencia médica.

El jefe de la división Homicidios fue consultado por LA GACETA sobre los hechos de violencia registrados en las últimas semanas. Sobre el caso Gerez, consideró: “es un hecho más que parece haberse vuelto normal para la sociedad, lamentablemente la gente a veces reacciona así ante esta serie de hechos. Se está tratando de evitar estas situaciones a través de la Policía, con los controles realizados, por ejemplo”.

Por otro lado, remarcó que la mayoría de los homicidios registrados en la provincia en el último tiempo se dieron dentro de ámbitos vecinales, relacionados con la violencia y no necesariamente vinculados con acciones delictivas.


Reuniones violentas

Bernachi advirtió sobre la problemática de los homicidios ocurridos dentro de fiestas o reuniones privadas, donde tanto la víctima como el asesino estuvieron compartiendo el momento. “No es normal que esto ocurra, pero tampoco es que hayan aumentado los casos. Cuando hablamos de hechos de inseguridad, nos referimos a un homicidio en ocasión de robo, por ejemplo. La mayoría de las muertes ocurridas se dieron en hechos aislados, como dentro de fiestas familiares, reuniones de amigos, etcétera. Esta mañana tuvimos un caso más de esos que se dio dentro de un circulo íntimo (ver aparte); son cosas que no se pueden prevenir porque ocurren en un ámbito familiar o de amistad”, detalló. Tampoco estimó que la medida de aislamiento preventivo obligatorio, recientemente levantada, haya generado un incremento en la violencia de los casos. “No considero que los hechos hayan aumentado por la cuarentena. Sí disminuyeron muchos delitos durante el aislamiento, pero cuando se levantó la medida volvieron a verse este tipo de hechos que ya ocurrían antes”, aclaró.

El jefe de la Unidad Regional Capital, Ricardo Fresneda, fue consultado por LG Play por este tema. “Últimamente la sociedad está viviendo hechos de violencia inusitados, donde la tolerancia es prácticamente cero. Tenemos situaciones que no ameritan el uso de la violencia pero se terminan desencadenando peleas de familias, peleas de amigos en las reuniones, etcétera. Hay mucho consumo de alcohol; esto nos lleva a tener que intervenir como policías, ya sea desalentando reuniones que superan la cantidad de personas conforme a las normas vigentes, o bien por el consumo de bebidas alcohólicas que se da dentro de muchas casas”, argumentó. (Producción periodística: Santiago Re)